Las mipymes siguen mirando con cautela los datos económicos positivos. Aunque la macroeconomía muestra crecimiento, muchos negocios pequenos sienten que el alivio tarda en llegar al mostrador.
La macroeconomía habla de números grandes: PIB, consumo, inversion, exportaciónes. Pero una despensa, una peluqueria o un taller mide la realidad de otra manera: ventas díarias, alquiler, energía, salarios y cuentas pendientes.
El impacto de un buen momento económico puede llegar con demora a las empresas chicas. Para que se note, se necesita más circulacion de dinero, crédito accesible, menos trabas y clientes con poder de compra.
Esta noticia importa porque las mipymes sostienen empleo en barrios y ciudades del país. Si ellas se frenan, se frena buena parte de la economía real.
Qué sigue ahora: el sector espera medidas que ayuden a transformar crecimiento en ventas, formalizacion y empleo.
Referencia informativa: La Nación Paraguay, sección Negocios.